Cirugía de Apendicitis en Quito
Apendicitis aguda:
Qué es y por qué no debe esperar
La apendicitis aguda es la inflamación del apéndice, un pequeño órgano con forma de dedo ubicado en la parte inferior derecha del abdomen. Es una de las causas más frecuentes de dolor abdominal que requiere cirugía de urgencia. Puede presentarse a cualquier edad, con mayor frecuencia en adolescentes y adultos jóvenes. Si no se trata a tiempo, el apéndice puede perforarse y provocar una infección grave dentro del abdomen.

Si tienes dolor abdominal intenso que se desplaza hacia la parte inferior derecha, acude de inmediato a un servicio de emergencias.
Cirugía de apendicitis (apendicectomía)
El tratamiento de la apendicitis aguda es la extirpación del apéndice, llamada apendicectomía, con anestesia general y antibióticos según el caso. Operar a tiempo reduce el riesgo de complicaciones.
Cirugía laparoscópica o cirugía abierta
En la apendicectomía laparoscópica el cirujano trabaja a través de pequeñas incisiones, generalmente tres, e introduce una cámara y finos instrumentos para retirar el apéndice. La cirugía abierta, con una incisión algo mayor en la parte inferior derecha del abdomen, se reserva para casos complicados, como perforación, absceso o peritonitis extensa, o cuando durante la laparoscopía es necesario cambiar de técnica por seguridad del paciente.

Beneficios de la apendicectomía laparoscópica
En la mayoría de los pacientes, la técnica laparoscópica permite menos dolor después de la cirugía, cicatrices más pequeñas, menor riesgo de infección de la herida, una estancia hospitalaria más corta y un regreso más rápido a las actividades habituales, en comparación con la cirugía abierta. La indicación de la técnica la define el cirujano según cada paciente.
En casos muy seleccionados puede valorarse un tratamiento solo con antibióticos, siempre bajo evaluación médica y con riesgo de que la apendicitis vuelva a presentarse.
Síntomas de la apendicitis aguda
El dolor suele comenzar alrededor del ombligo y, en horas, se desplaza a la parte inferior derecha del abdomen, donde se vuelve más intenso y empeora al caminar, toser o moverse. Pueden acompañarlo pérdida del apetito, náuseas, vómitos, fiebre baja, distensión abdominal y dificultad para expulsar gases. En niños, embarazadas y adultos mayores los síntomas pueden ser menos típicos.
¿Cómo se diagnostica la apendicitis?
El médico realiza un examen físico del abdomen y solicita análisis de sangre para buscar signos de inflamación. Según el caso se complementa con estudios de imagen, como la ecografía o la tomografía de abdomen. El diagnóstico final lo establece el médico tratante.
Posibles complicaciones
Sin tratamiento, la apendicitis puede evolucionar a perforación del apéndice, absceso o peritonitis. La cirugía es un procedimiento seguro, pero como toda cirugía puede tener riesgos, entre ellos infección de la herida o de la cavidad abdominal, sangrado, íleo posoperatorio, lesión de estructuras vecinas (poco frecuente) y los propios de la anestesia. Tu cirujano te explicará los riesgos en tu caso.
Proceso de recuperación
En una apendicitis no complicada la recuperación suele ser rápida: la estancia hospitalaria habitualmente es corta y se retoman las actividades ligeras en pocos días. Se recomienda evitar esfuerzos intensos y cargar peso durante algunas semanas, según la indicación médica. Si hubo perforación o absceso, la recuperación es más prolongada. Los tiempos varían de un paciente a otro.
La apendicitis aguda es una urgencia: no la dejes pasar. Evita automedicarte con analgésicos, laxantes o calor local mientras te evalúan, porque pueden ocultar los síntomas. Si sospechas apendicitis, acude a emergencias. Para una valoración con el Dr. Diego Díaz, cirujano general y laparoscopista en Quito, puedes escribirnos por WhatsApp.
Esta información es educativa y no reemplaza la consulta con un médico.